Como ustedes saben, soy víctima de una mezcla de gripa y tos que me deja los ojos rojísimos y la nariz hinchada. Por eso hoy que vine a la escuela responsablemente decidí que lo mejor sería usar mis lentes oscuros favoritos, una bufanda (a pesar de que hace calorcito y los Beach Boys suenan en el aire) y unos tenis rosados que combinan con mi nariz, también rosada. Hace menos de diez minutos me senté en una banquita de la escuela, dispuesta a escuchar a Rush o a los Misfits o a Children of Bodom o cualquier cosa que el shuffle de mi emepetrés escogiera, sin dañar a nadie. Entonces una maestra cincuentona que no conozco pasó frente a mí y me miró extrañada. Luego fue con un par de alumnas sosas, de ésas que llevan tacones a la escuela y se inclinan hacia el look secretarial, y les dijo algo que no pude entender. Las tres me miraban insistentemente, lo cual empezó a molestarme. Finalmente, la maestra se me acercó:
Maestra: ¿Qué pasó, señorita?
Yo: ¿Qué pasó de qué?
Maestra: ¿De qué semestre eres?
Yo: ¿Por qué?
Maestra: Pues es que te vi rara, pensé que estabas llorando. ¿Tienes algún problema?
Yo: No, estoy bien, sólo estoy enferma, GRACIAS.
Maestra: Porque le estaba preguntando a las compañeritas si te conocen o saben de qué semestre eres, y nada. Pero si sí tienes algún problema te puedo llevar con la trabajadora social para que te atienda...
Yo: Ya le dije que nada más estoy enferma, no tengo nada, en serio, GRACIAS.
Maestra: ¿Segura? Porque te veo rara. ¿Que te ponga el cuerno tu novio si me estás mintiendo? Jiji, es que antes se decía "que te parta un rayo", ¿no? Pero ahora las chavitas dicen "que te pongan el cuerno", porque debe ser peor que te pongan el cuerno a que te caiga un rayo, ¿no? Pero si necesitas hablar con alguien te puedo llevar a la dirección, porque luego hace falta alguien que nos escuche, ¿no?
Yo: No, GRACIAS, jeje, GRACIAS.
Grgrgrgrgr.Cuando por fin se fue y me dejó en paz comprendí que en realidad a la ñora no le interesaba ayudarme. Mi teoría es que aplicó la de "Lente oscuro, grifo seguro", y quería mandarme a la dirección para que ahí determinaran si andaba pacheca o no. Gr, qué molesto. Ha habido innumerables ocasiones en que me siento muy sola e incomprendida en la escuela y ningún maestro, ni el director, ni la trabajadora social ni el psicólogo se interesan por mí. ¿Luego por qué se vuelve uno pacheco de a devis? ¡Para darles gusto! Metiches, prejuiciosos, pendejos. Los odio.
Aunque esto me recuerda el piropo que me dijo un compañero hace tiempo, que más bien me dio risa: "Es que tú te ves como pacheca, Zombie, pero pacheca sexy. Hay chavas que se quieren ver pachecas, pero no les sale, y a ti te sale natural". Jaja.