lunes, 9 de febrero de 2009

Perder el miedo

Google dice: "miedo patológico a perder el poder o a ser vulnerable", "perder el miedo a invertir", "perder el miedo a equivocarse", "perder el miedo de vender en Internet". Nada que pueda ayudarme. Yo más bien le temo a la oscuridad después de hablar con mis amigos sobre mecánica cuántica o después de escuchar los mensajes ocultos en las canciones de Pink Floyd. Una noche, a eso de las tres o cuatro, desperté con un hambre endemoniada. Mi miedo a la oscuridad me detuvo, no me atreví a asaltar la cocina en la penumbra y mejor me comí unos Doritos rancios que encontré en un rincón de la recámara. También le temo a algunas canciones, como la de "The power to believe" de King Crimson, a una de Air y a un par del soundtrack de Donnie Darko. Y si se me ocurre escucharlas en la oscuridad es aún peor. I have a constant fear someone´s always near. Maiden sabe qué onda con mi miedo. Además le temo al sonambulismo. No soporto la idea de levantarme a hacer o decir cosas mientras duermo. Dicen quienes me han visto dormida que a veces me siento en la cama, señalo cosas y balbuceo incoherencias como "Es un poeta contemporáneo" o "Can I get your autograph?". Aunque mis temores no son constantes y aparecen sólo cuando me siento sola, vulnerable o alguien menciona la teoría de cuerdas justo antes de dormir.

Hay otros miedos. Algunos me han privado de placeres inefables y logros extraordinarios a mi corta edad. Otros han provocado decepciones propias y de mis amigos. He dejado de actuar por puro miedo. Me bajé varias veces por las escaleras en vez de saltar del trampolín porque el temor a las alturas me rebasaba. La oscuridad no es nada comparada con el rechazo, el fracaso y el dolor. A veces me detengo porque sé que no voy a alcanzar el autobús, porque no puedo pasar de la tercera línea, porque mi experiencia es breve, porque no soy carismática ni platicadora ni tengo voz de sirena. Ésos son los peores. Por lo menos ahora intento estorbarle a la gente tempranito en la mañana, poner más discos y correr más. Yo no sé si es la edad. Me extraña que se le preste más atención al miedo que causa convertirse en adolescente que al de convertirse en adulto. Cuando se es un jovencito ni se siente. En cambio, cuando uno crece, hay más presión, más opciones y acontecimientos decisivos, más miedos inexplicables.

(Acabo de beber un buen vaso de Pepto Bismol)

11 comentarios:

los infourtunios de la virtud dijo...

hdñashdslahdliuoHD DSHDUSAHDUILhsd dñshdñohdñoahñoaS

Taquero Narcosatánico dijo...

"Es un poeta contemporáneo"

Jajaja, qué pinche miedo.

sirako dijo...

el miedo es muy sano. hace no tanto, pero no tan poco, hice un par (o 20) de dibujos inspirados en mis miedos y en los miedos ajenos (y ajenjos), la gente le tiene miedo a muchas cosas, hubo quienes tenían miedo de contar sus miedos por miedo. otros, anticipándose a la payasada de televisa, dijeron que un provervio chino (o indio, de la india, o hindú, sepa la verch) rezaba que a lo único que hay que temerle es al miedo mismo, porque es el miedo el que puede transformar las cosas en peligros, y es la mente que une un concepto-miedo con un objeto-cosa o con una situación inexplicable y paf, la vuelve miedo. yo creo que hay que tenerle miedo a todo, no respetar nada sin haberle temido, pánico también, fobias absurdas más. el miedo es el motor de todo lo imposible. quizá un miedo a la soledad llevó a guillermo marconi a inventar el radio, el miedo a morir de hambre llevó al ser humano a volverse humanos y comer cerebros.

leí una onda muy bonita, sobre el miedo-situación: un cavernícola que pasea libremente por allí se topa un dientes de sable... tienen miedo, demasiado miedo y se paraliza, el dientes de sable se lo come... o quizá no tiene nada de miedo, se enfrenta a él; el dientes de sable se lo come... pero con la cantidad correcta de miedo el cavernícola huye, se trepa a un árbol o se encierra entre un par de piedras en donde el dientes de sable no puede comérselo.

otra: un niño gatea en una alfombra, hay una aguja cerca y la mamá grita: AAAAAA una aguja!!!! el niño le teme de por vida a las agujas inexplicablemente.



tengo miedo

Générique dijo...

El miedo es un aviso, nos asvisa de un potencial peligro, produce adrenalina y acelera la respiración y el ritmo cardiaco. El miedo te prepara para actuar.

Pero si el miedo te paraliza ¡no sirve de nada!

Hmmmm... ¿quién diría? Quizá necesites alguien quien te cude.




¡Sonríe!

Chava dijo...

pobre de ti...cada día escribes peor...

Chico Migraña dijo...

Gran post.
Yo también soy sonámbulo y hablo. Los que están cerca de tí de cierta manera se acostumbran, pero nunca totalmente. ja, hay mucho que decir sobre este post. Lo leeré más veces antes de seguir.
Pero está muy bueno.

Warg dijo...

Fear of the Dark

Falcon dijo...

Al igual que Sirako yo también he escuchado el proverbio de, no hay que tenerle miedo mas que al miedo mismo, pero cuando uno tiene tantos miedos como detectar el miedo como tal, la raíz pues.

Antes tenía mas miedos que ahora, pero aun tengo temores que me frena ha hacer algunas cosas que quisiera hacer.

Cool Acid dijo...

Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo.

Fableton dijo...

Me suena a la crisis de los 20 años... esta bien manchada jaja, pero por que somos jovenes y no podemos pagar un psicologo descente ni la toman en cuenta y no aparece en la tele...

Anónimo dijo...

I like use viagra, but this no good in my life, so viagra no good.