viernes, 5 de diciembre de 2008

Guajolote de pierna

El otro día fui a comer guajolotes con mis amigos (no crean que hacíamos rituales o nos creíamos Ozzy Osbourne, los guajolotes son una torta con tortillas y mucha salsa en medio. Si eran clientes de este blog antes de que las entradas del pasado desaparecieran, deben saberlo bien). Yo hice mi pedido a la amable mujer que atendía el local:

- ¿Me puede preparar un guajolote de pierna, por favor?

- Híjole güerita, ya no tengo pierna...

Traté de contener el ataque de risa mientras pensaba en otro ingrediente, pero no pude. Es la segunda vez que terminamos carcajeándonos en el mismo local de guajolotes de siempre.

Fin.

8 comentarios:

esclavo del infierno dijo...

chale no nbva

Angel Alberto dijo...

pobre señora.

debe extrañar su pierna :(

mr.furia dijo...

la hubieras pedido de pechuga.

Générique dijo...

¿Algo así como una torta de chilaquiles?



¡Sonríe!

Marco dijo...

Chale, como extraño los guajolotes.
Aqui no los venden.

sirako dijo...

yo una vez me reí de un señor que no tenía piierna y me quiso pegar, pero me eché a correr.

Lorena Ceballos dijo...

Y tendría de buche? o de seso? hehehe...

Garash dijo...

Las esposas de los guajolotes son tortas de tamal.

Y tampoco hay de pierna...