miércoles, 8 de abril de 2009

Pahuatlán

Desde que tenía 14 años he escuchado miles de historias acerca del mítico pueblito. Se dice que en estos días se pone bueno; la juventud de mi grisaceo pueblito se congrega por allá para acampar, escuchar huapangos, beber como cosacos y fumar mota. Jamás he ido por un montón de razones del destino, pero todo mundo dice que me gustaría mucho y me hablan de lo bonito que es el río y de lo fría que es el agua y de lo bellas que son las calles repletas de gente.

Este año prácticamente todos mis amiguitos asistirán. Cuando vi al Melón con su casa de campaña y su sleeping recién comprado para la ocasión me sentí arrepentida por no haberlo planeado antes. Ya vi el programa; hasta habrá un día dedicado a Jorge Reyes. Me gustaría estar ahí, oh.

Pero sigo aquí sentada en esta silla tan cómoda, en pijama y con una mosca revoloteando a mi alrededor. Una vocecita en mi interior trata de hacerme entender que no seré joven por siempre, que un día me voy a cansar de subir las escaleras de mi propia casa y los viajes repentinos a pueblitos escondidos me parecerán una pérdida de tiempo. Sí, estoy exagerando, ya sé, pero creo que éste es el momento en que me levanto, me meto a bañar y decido hacer algo con mi vida en Pahuatlán.

6 comentarios:

Générique dijo...

¡Anda, anímate! Que es el momento justo de hacer algo impulsivo.

Mete un par de cosas en una maleta y marcha a Pahuatlán, deja de escuchar historias del lugar y ve a escribir la tuyas.

Ve y disfruta unos días con todos tus amiguitos ¡ve, pórtate mucho y cuídate bien!



¡Sonríe!

L3z†ha†iCa dijo...

Oh si. Como buena niña merol debes hacer locuras :D

=P

Zombie Fan dijo...

Si usted va, sigo sus pasos.

Tsunami dijo...

Espero que si hayas podido ir amiguita... ahi me cuentas q tal...

Luis dijo...

Qué sorpresa!! Leo tu blog seguido y me encontré con esto de Pahuatlán. Mi jefa es de ahí y casi cada año se reune la familia en el pueblito. Se pone bueno. Mal plan que no te reconocí pa platicar un rato, si es que fuiste.

Arthur Alan Gore dijo...

Reflexiones como éstas son las que te hacen especial