miércoles, 29 de abril de 2009

El mundo exterior

Hoy salí a la calle después de tres días de encierro voluntario, armada con un tapabocas confeccionado con un paliacate (muy revolucionario) y un billete de cincuenta pesos que se veía tan nuevo que era difícil no confiar en que era virgen y no contenía ni un virus. No pasaron más de tres minutos cuando me sentí terriblemente insegura y deseé regresar a casa, donde estaba segura de que todo lo que había estaba libre de influenza y mis pertenencias sólo habían sido tocadas por mí. Cuando me detuve en la gasolinera me cubrí exageradamente la cara y recibí con horror el cambio de mi billete (dos monedas de a diez). Después, cuando tomé la decisión de deshacerme de mis angustias, me quité el tapabocas y, al aspirar profundo, sentí tierra y polvo en la nariz, en la garganta, en los pulmones. Me lo volví a poner.

En el mundo virtual no existen los virus ni la gripe, así que me hice una cuenta en Second Life. Me tardé mil horas en diseñar mi avatar: que si el cabello castaño, que si muchas nalgas, que si pecas en la cara. Luego, cuando me encontré rodeada de "gente", descubrí que todos eran altísimos y yo era una pequeña niña con vestido de bolitas. Ya después hice un par de amigas que me explicaron cómo cambiar y me convertí en una chica gótica muy alta y pálida, con vestido de malla y todo. Luego fuimos la playa a buscar chicos lindos. Luego me aburrí y me fui a ver si puso la marrana (juar juar, ¿entendieron? la marrana, juar juar).

Ahora que estoy de vuelta en el mundo real lamento no haberme dado una vuelta por Blockbuster. Quizá llene mi vacío con comida, quizá lea todos esos libros que tengo pendientes. Tal vez aproveche para hacer todo lo que tenía que hacer desde hace meses y ordene mis discos en orden alfabético o acomode todas mis revistas en el baúl. O a lo mejor me quedo aquí sentada, conviviendo con algunos de ustedes vía Messenger.

lunes, 27 de abril de 2009

Sugestión

Estuve perfectamente sana hasta que anoche se me ocurrió ver las noticias. Hoy, casualmente, me arde la garganta. ¿Cuánto tiempo me queda antes de que nadie quiera besarme?

En otras noticias, admiren mi tatuaje temporal:


Es una serpiente enroscada en una flor. Tan elegante.


viernes, 24 de abril de 2009

Hoy fui a dos toquines, saludé a un montón de gente de beso y abracé a unos cuantos

Y la pregunta obligada es: ¿Me voy a morir?

O bueno, no.

miércoles, 22 de abril de 2009

Otra confesión

Sólo he entrado una vez a un Starbucks y fue para usar el baño.

Nueva adicción: Yahoo Answers


Y el público responde:

Acabo de tener una pesadilla

En la vida real una boca en la pared puede ser ridícula, pero en un sueño es aterradora.

martes, 21 de abril de 2009

Mi clase de Sociología organiza una excursión

Profesora: A ver, niños, tenemos la oportunidad de realizar un viaje cuando acaben los exámenes...

Compañero 1: ¡A Six Flags, profa! ¡Vamos a Six Flags!

Profesora: Bueno, yo más bien estaba pensando en que podríamos ir al teatro. Con el otro grupo de Sociología fuimos a ver Chicas Católicas y está muy buena...

Compañero 2: ¡Y están bien buenas!

Compañera 1: ¡Mejor vamos a Puebla, profesora!

Profesora: Puebla podría ser, pero nos quedaríamos allá dos días...

Compañera 2: ¡Sí, vamos!

Compañera 1: ¡Sí profesora! ¡Vamos a Puebla! Y hay que invitar a los del 603, que es el grupo de mi novio, jiji.

Profesora: ¡NO! Si van los del 603 los voy a tener que estar cuidando para que no se besuqueen en el autobús. Ah, y de una vez les digo: no quiero borrachos en mi excursión. Yo no voy a andarlos cuidando ni a limpiar sus guacareadas, ¿oyeron?

Compañero 2: ¡Jijijijiji! ¡Como acá mi compañera, se pone necia!

Compañera 3: Ay Raúl, no seas mentiroso, si yo ni tomo.

Compañero 1: ¡Sí! Llevamos un pomo y jijií jujujú.

Profesora: ¡Cállense y escuchen! Si quieren ir a Puebla, estaba pensando que nos saldría más barato invitar a los del 602 y así llenar el autobús porque...

Compañera 2: ¿A los del 602? ¡Pero esos nos caen bien gordos!

Compañero 4: ¡Sí! Son odiosos. Si van ellos yo no voy.

Profesora: A ver, el que vayan con nosotros no significa que vamos a estar todos juntos todo el tiempo. Yo por eso decía que mejor vayamos al teatro, regresaríamos el mismo día...

Yo: ¡Sí! Al teatro y ya.

Compañera 1: ¡Ay no! ¡Vamos a Puebla!

Profesora: Bueno, ¿Y por qué tanta insistencia con Puebla?

Compañera 1: Pues no sé...

Compañero 5: ¡Por el camote!

Compañero 2: ¡Jua jua jua!

Profesora: Bueno, con ustedes no se puede. ¡No vamos a ningún lado!

Todos: Ay profesora noooo ándeleeeeee nos portamos bieeeeen...

Y luego por qué el pobre de Jeremy (sí, el de la rola de Pearl Jam) se suicidó a la mitad de su clase...

lunes, 20 de abril de 2009

Cuando manden mensajitos no olviden los acentos


Porque luego una se confunde y les responde cosas bien reveladoras y ¡TOING! que eso no era y cachetes rojos rojos rojos.

viernes, 17 de abril de 2009

Hablando de cosas que mi generación desconoce


Me fascina la trilogía de Volver al Futuro, amo verla cada vez que la pasan en el 5 y más cuando está doblada al Español. Incluso, cuando estoy en confianza, soy buena imitando la voz de Beef cuando se queja de que odia el estiércol y grita "¡Eres un gallina, Mc Fly!". Hasta la rola de "Power of love" me agrada porque me recuerda al Michael J. Fox joven, con chaleco rojo y patineta. ¡Y cómo olvidar aquella escena en que le coloca los audífonos con Van Halen a su cincuentero padre y le dice que su nombre es Darth Vader! La amo.

lunes, 13 de abril de 2009

Una vez más soy la tipa rara que dice cosas que no dan risa

Profesor de Ecología: El huevo está lleno de bacterias. Y aún así hay gente a la que le encanta comerse los huevos crudos...

Yo: ¡Oh sí! ¡Como Rocky!

Profesor de Ecología: Ajá. Como les decía, los huevos...

Cri cri cri. Obviamente nadie rió y me puse muy roja. Gr.

Anoche canté dormida

Estaba soñando que todos en mi salón de clase empezaban a cantar "I want to know what love is" de Foreigner y yo me unía a ellos, desafinada pero contenta. Desperté justo cuando estaba imitando en voz alta el pianito que va antes del "I want you to show me". Me dio mucha risa y no podía esperar a que amaneciera para bloguearlo.

¿Interpretaciones? (Ya sé: la rola me gusta más de lo que puedo admitir)

miércoles, 8 de abril de 2009

Pahuatlán

Desde que tenía 14 años he escuchado miles de historias acerca del mítico pueblito. Se dice que en estos días se pone bueno; la juventud de mi grisaceo pueblito se congrega por allá para acampar, escuchar huapangos, beber como cosacos y fumar mota. Jamás he ido por un montón de razones del destino, pero todo mundo dice que me gustaría mucho y me hablan de lo bonito que es el río y de lo fría que es el agua y de lo bellas que son las calles repletas de gente.

Este año prácticamente todos mis amiguitos asistirán. Cuando vi al Melón con su casa de campaña y su sleeping recién comprado para la ocasión me sentí arrepentida por no haberlo planeado antes. Ya vi el programa; hasta habrá un día dedicado a Jorge Reyes. Me gustaría estar ahí, oh.

Pero sigo aquí sentada en esta silla tan cómoda, en pijama y con una mosca revoloteando a mi alrededor. Una vocecita en mi interior trata de hacerme entender que no seré joven por siempre, que un día me voy a cansar de subir las escaleras de mi propia casa y los viajes repentinos a pueblitos escondidos me parecerán una pérdida de tiempo. Sí, estoy exagerando, ya sé, pero creo que éste es el momento en que me levanto, me meto a bañar y decido hacer algo con mi vida en Pahuatlán.

sábado, 4 de abril de 2009

jueves, 2 de abril de 2009

Post atrasado y oloroso

Escribí esto el otro día, pero no sé por qué ya no lo posteé:

Mi práctica de Ecología de hoy consistió en aprender los efectos perjudiciales del cigarro en la salud. Como es costumbre, no llevaba mi material y tuve que salir corriendo del laboratorio a la tiendita más cercana para comprar un par de cigarros y así salvar mi calificación. El único local abierto era una antojería cuyo propietario es famoso por cocinar guajolotes y gorditas en condiciones antihigiénicas y cobrar con la misma mano con la que le da vuelta a las quesadillas. En cuanto entré el olor a grasa, cochambre, manteca y aceite quemado invadió mi nariz. ¿Me da dos cigarros? alcancé a decir antes de que el asco se apoderara de mí y emitiera ese sonido de cuando se está a punto de vomitar: gruack. El señor que me atendía me miró extrañado y yo sólo quería salir de ahí porque si me quedaba un minuto más vomitaría en el bote de basura que estaba a mi lado. "¿De cuáles, güerita?" me preguntó. Camel y Marlboro. Y yo sin entender cómo podía vivir él dentro de ese local repleto de humo grasoso y aromas desagradables. Procuré pagarle exactamente los 5 pesos para evitar que perdiera más tiempo buscando el cambio y se sintiera ofendido después de que yo guacareara en su bote de basura. Salí corriendo. Luego, cuando calentamos el tabaco en un tubo de ensayo y aspiramos el aroma que despedía, no sentí nada.