martes, 31 de marzo de 2009

Feliz feliz feliz

Adivinen quién sí quedó en la UNAM. ¡Ni la enorme y horrible garra negra pudo conmigo! ¡Y yo que estaba tan preocupada! Ahora sí: prepárense para "Zombie va a la universidad".

martes, 24 de marzo de 2009

Pues yo no soy bajista ni guitarrista pero tengo una cámara


Un buen samaritano corrigió sus errores para hacerles la búsqueda más fácil. Si esos chicos consiguen lo que buscan, tal vez hasta podrían participar en la Batalla de las bandas ¿no?

lunes, 23 de marzo de 2009

Ahora soy Steve Harris


(Clic en la imagen pa verla bien)


Primera cita

Yo lo miraba, recostada en su sillón. Él, con su tupida barba anaranjada y los dientes tan blancos, me miraba desde las alturas con sus ojos verdes. Él tan lindo detrás del tapabocas y yo ahí, con la boca muy abierta, dejádolo inspeccionar mis molares con un espejito, respondiendo a las preguntas que me hacía con esa voz suya tan grave con puros "ajá": "¿Estudias?" Ajá. "¿Qué vas a estudiar?" Comunicajión. "¿Te gusta?" Ajá. Pero qué guapo es mi dentista, y qué buen gusto tiene: la travesía por el interior de mi boca estuvo musicalizada por los Scorpions y otras joyas de los ochentas. A partir de hoy voy a lavarme los dientes diez veces al día. Además me regaló un cepillito de dientes, jiji.

viernes, 20 de marzo de 2009

Batalla de las bandas



¿Tu banda puede tocar 30 minutos de material original?

¿No tienes un contrato discográfico vigente?

¿Quieres concursar por la oportunidad de tocar en Wacken?

¿Las mujeres no te pelan y estás desesperado?

¡Clic aquí!

(Y para lo de las mujeres: ¡Entra al concurso! A nosotras nos encaaantan los músicos)

jueves, 19 de marzo de 2009

El profesor de Ecología, un hombre cincuentón, dice:

"Las computadoras son el aparato más idiotizante del mundo. Ustedes no hacen más que enajenarse con ellas. En mis tiempos teníamos juegos de verdad: el trompo, el balero, el yo-yo. Ésa sí era diversión. No que ahora ustedes se la pasan ahí pegados a su Nintendo, a su Atari..."




¡Ja! Yo ni siquiera sabía que un Atari se veía así.

martes, 17 de marzo de 2009

Tres días

1. Tengo un montón de líneas rojas y blancas en el escote porque soy una malhecha y me embadurné protector solar a lo loco. Me tiré al sol cual lagartija, con el reflejo del agua en los lentes oscuros, sin poder pensar claramente porque en el aire volaban, en perfecto desorden cronológico, canciones de Mötley Crüe, Pearl Jam, Rod Stewart y Pink Floyd. Mi celular se siente resbaloso porque lo tuve en las manos olorosas a coco y a cloro de alberca todo el tiempo, esperando mensajitos, a pesar de que con toda esa luz natural costaba mucho trabajo distinguir la pantalla. La cerveza me dio sueño y me dormí un ratote. Luego comí nopales.

2. Todos tenemos un tío setentero que, al vernos jóvenes y rockeros, busca enseñarnos todas esas bandas que ya eran grandes muchísimos años antes de que naciéramos. El mío me explicó por qué Pink Floyd son unos genios (afirmación irrebatible), me mostró un par de baladas románticas como "If loving you is wrong, I don´t want to be right" ("Te estás durmiendo, ¿verdad? ¿te traigo otra cerveza?"), se escandalizó cuando supo que no conocía a John Mayall (lo conozco ahora) y me encontró parecido con Mariska Veres:





3. Hoy volví a la cruda realidad de la rutina, con todo y mis rayas rojas y la tonada de Shocking Blue en la cabeza. Justo antes de poner un pie dentro de la escuela vi a lo lejos a un par de escuincles greñudos de playera metalera y botas negras. Cuando me acerqué más descubrí que eran mis amigos, quienes, a pesar de que no van a la misma escuela que yo, ahí estaban. Me propusieron saltarme mis horas de clase para irnos a "disfrutar de nuestra juventud" por ahí. Al apodado "Satanás" (bastante original) ya le prestan el carro, y ustedes saben que no hay nada más curioso que un vehículo atiborrado de adolescentes (volvemos a 1979). Pero mi segundo nombre es "Responsabilidad" (por lo menos a partir de hoy) y cambié horas de ocio por horas de aburrimiento en una clase donde el profesor adorna las proezas de Álvaro Obregón con soliloquios acerca de los jóvenes de hoy: "¿Para qué quieren tener novio ahorita? ¿Para estarse peleando con él? Luego andan todos despistados, todos lelos, pensando en que si aquél está enojado con utedes o que si anda con otra o qué sé yo. Mejor pónganse a estudiar".

jueves, 12 de marzo de 2009

Confesión

Vivo en un constante estado de frustración por el hecho de vivir en un lugar que se muere a las nueve de la noche. A mis diecinueve años considero que estoy en la edad perfecta para hacer mil cosas antes de que las responsabilidades se me vengan encima, por eso los viernes en la noche, cuando ando con ganas de escuchar a alguna banda local o platicar de anarquismo con mis amiguitos (que es siempre lo que termino haciendo cada vez que bebo), y la banda pone cualquier pretexto para quedarse encerrados en su casa viendo Dr. House o platicando nimiedades en el messenger, es como si me dieran una patada en el hígado.

¿Alguien quiere platicar de Bakunin conmigo?

miércoles, 11 de marzo de 2009

Me duele el corazón

Y a cada latido me deja vacía.

Compañerito

Tengo un compañero pequeño, de pelo rizado y lentes cuadrados, que aprovecha cada oportunidad para sentarse junto a mí, sobre todo en las largas clases de dos horas de Historia en las que suele preguntarme detalles sobre mi vida y me toca el brazo ante cualquier pretexto. También grita mi nombre a mitad de las escaleras. El otro día se sorprendió cuando supo que yo tenía diecinueve años y él dieciséis. Ahora descubrió mi MySpace.

Espero que no sea bloguero.

Y si sí, pues ya leerá esto y me dejará de hablar.

martes, 10 de marzo de 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

Ayer fui a Michoacán

No lo vuelvo a hacer.

- Disculpe señor, ¿A dónde vamos?

- Al cementerio de las mariposas.

(Ahí se oyen truenos y una risa macabra)

Me aventé un viaje de ocho horas de ida, medio sentada y medio acostada, con discos de Meat Loaf y de Quiet Riot en la intimidad de mi emepetrés y un rumorcillo de Vicente Fernández que venía de algún radio en el exterior. Caminé seis kilómetros, tres de bajada y tres de subida, por un camino lleno de tierra y piedras, que pintaron mis tenis negros de café. Comí atún como la proletaria que soy (jajaja). En Zitácuaro me topé con un par de letreros que no pude fotografiar por no tener cámara a la mano: el primero era de un local de carnitas llamado "Un paso al más allá" y el segundo un anuncio de "Sonido Sodoma" con las letras de Sodom, lo juro. Conocí Angangueo, ese pueblito que yo solía mencionar como si fuera un lugar mágico e inexistente, pero que existe y está lleno de casitas de colores con plantas en la terraza. Vi miles de mariposas revolotear y hasta me traje una muerta de recuerdo. Al regresar puse el shuffle, que es mágico y siempre pone las rolas indicadas en el momento justo. Dormí tres horas y me fui a la escuela viéndome como Charlize Theron en Monster, jaja.

Ahora me duele todo, como duele después de un concierto.

viernes, 6 de marzo de 2009

Confusión


Sí, tengo a Manowar de fondo en mi rudimentario Messenger, jeje.

El Melón siempre me pide que lo corrija cada vez que escribe algo mal, pero entonces me desviaría de la conversación y no acabaríamos nunca. No importa, es mi amigo y se le quiere (y nada más lee mi blog cuando yo se lo ordeno, tons no hay problema).

Práctica perdida

No entré a mi práctica de laboratorio, donde se suponía que iba a sembrar plantitas, porque, según el profesor, era tardísimo. Según yo, faltaban dos minutos. Me quedé afuera junto con otros compañeros, cargando una bolsa de tierra, una mochila y una bata blanca que había lavado con mucho cariño para la ocasión. Una chica de las que tampoco entraron se puso a llorar. Decía que era la segunda práctica que perdía, que no le iban a dar chance de recuperarla y que iba a reprobar la materia, que fuéramos a hablar con el director para que él hablara con el profesor, que iba a llamar a su papá y que le iba a contar todo. En lo que todo eso ocurría se iba haciendo cada vez más tarde y menos nos iban a creer que habíamos llegado temprano. Yo me sentía furiosa (pero sólo un poco furiosa). Entonces me fui caminando, me puse los audífonos y descubrí que es muy bonito escuchar death metal cuando se está enojado.

Me dormí toda la mañana y ahora tengo cara de zombi-zombi. Tan bonito que es dormir.

jueves, 5 de marzo de 2009

Cuando era joven (hace como un año)

Tenía el pelo morado y daba mucho miedo:

UuUuUuUuu...

martes, 3 de marzo de 2009

Zombie va al Maiden Fest

Antes de que Ágora tocara yo ya estaba sufriendo por el sol. Estaba a punto de comprarme una gorra bordada muy fea, cuando Ruy, el amigo con quien comparto la piel sensible, apareció con un envase de bloqueador en la bolsa. "Mujer prevenida vale por dos" le dije. Gracias Ruuuy. También los de Morbid Angel se pusieron rojitos. ¿Alguien más lo notó? ¿Sí? ¿No?

Yo sí soy de las que se meten hasta adelante porque a la mitad del concierto suele entrarme la desesperación y TENGO que meterme hasta adelante. Arthur Alan Gore me dice "Juventud, divino tesoro". Yo digo que nomás a veces, jaja. He aquí mis dos mejores fotos. Si toman en cuenta que poseo una camarita VGA, que no les cambié el tamaño y salieron minúsculas, que el codo de un tipo más alto que yo reposaba en mi cuello y que tengo pulso de maraquero, no están tan mal:




Amé los bailecitos de Janick Gers. Ahora no agarré nada (el año pasado salí con la muñequera de Steve Harris, que al principio estaba limpiecita y olía rico, pero después de enseñársela a mis amigos terminó oliendo a cigarro y sudor). ¿Quién más fue? Cuenten, cuenten.

lunes, 2 de marzo de 2009

En vez de hacer tarea, blogueo

Creo que son las siete de la mañana (¡Las siete! ¿Qué demonios hago yo despierta a esta hora?). Me desvié a esta computadora ajena porque olvidé el trabajo en equipo que prometí hacer el fin de semana yo sola: oigan, es que... no voy a poder reunirme con ustedes el sábado porque tengo cosas muy importantes que hacer (Iron Maiden, claro), pero les prometo que lunes yo traigo el resto del trabajo. Y chin, hoy es lunes y no hice ni madres y mis compañeritas de equipo no lo van a comprender porque no les gusta Iron Maiden ni Carcass (aunque Lauren Harris puede que sí). Entonces se supone que estoy trabajando, pero en cambio estoy escribiendo a lo beatnik en este teclado duro y mugroso. Al ratito posteo mis mejores fotos del concierto y más quejas de mis piernas y el dedo pequeño del pie derecho que tengo dormido desde ayer y mis hombros y mis brazos y las ojeras. Pero ah qué bonito fue. Es más, al diablo la tarea, la hago luego. Total.