jueves, 2 de abril de 2009

Post atrasado y oloroso

Escribí esto el otro día, pero no sé por qué ya no lo posteé:

Mi práctica de Ecología de hoy consistió en aprender los efectos perjudiciales del cigarro en la salud. Como es costumbre, no llevaba mi material y tuve que salir corriendo del laboratorio a la tiendita más cercana para comprar un par de cigarros y así salvar mi calificación. El único local abierto era una antojería cuyo propietario es famoso por cocinar guajolotes y gorditas en condiciones antihigiénicas y cobrar con la misma mano con la que le da vuelta a las quesadillas. En cuanto entré el olor a grasa, cochambre, manteca y aceite quemado invadió mi nariz. ¿Me da dos cigarros? alcancé a decir antes de que el asco se apoderara de mí y emitiera ese sonido de cuando se está a punto de vomitar: gruack. El señor que me atendía me miró extrañado y yo sólo quería salir de ahí porque si me quedaba un minuto más vomitaría en el bote de basura que estaba a mi lado. "¿De cuáles, güerita?" me preguntó. Camel y Marlboro. Y yo sin entender cómo podía vivir él dentro de ese local repleto de humo grasoso y aromas desagradables. Procuré pagarle exactamente los 5 pesos para evitar que perdiera más tiempo buscando el cambio y se sintiera ofendido después de que yo guacareara en su bote de basura. Salí corriendo. Luego, cuando calentamos el tabaco en un tubo de ensayo y aspiramos el aroma que despedía, no sentí nada.

6 comentarios:

Générique dijo...

Así es, el cigarro es malo, como quiera que se le vea y causa de malas muertes, pero hay formas más crueles de vivir, como tratar de sobreviri con algunos tipos de comida.



¡Sonríe!

madmanmau dijo...

que tiene que ver la salud con la ecología?

Cool Acid dijo...

No fumas? o_ó

Que bueno.



:)

Tsunami dijo...

ya lo dice el dicho... a todo se acostumbra uno, menos a no comer...

sirako dijo...

deberían de hacer una práctica de porqué la heroína es mala, y me invitas.

Eduardín dijo...

Ja! esa práctica es buena, bueno, no. Muchas felicidades de nuevo por el logro de entrar, un abrazo bien fuerte. Se le estima, Zombie, mucho.