lunes, 23 de marzo de 2009

Primera cita

Yo lo miraba, recostada en su sillón. Él, con su tupida barba anaranjada y los dientes tan blancos, me miraba desde las alturas con sus ojos verdes. Él tan lindo detrás del tapabocas y yo ahí, con la boca muy abierta, dejádolo inspeccionar mis molares con un espejito, respondiendo a las preguntas que me hacía con esa voz suya tan grave con puros "ajá": "¿Estudias?" Ajá. "¿Qué vas a estudiar?" Comunicajión. "¿Te gusta?" Ajá. Pero qué guapo es mi dentista, y qué buen gusto tiene: la travesía por el interior de mi boca estuvo musicalizada por los Scorpions y otras joyas de los ochentas. A partir de hoy voy a lavarme los dientes diez veces al día. Además me regaló un cepillito de dientes, jiji.

9 comentarios:

Essex dijo...

No te los laves mucho, pa' que lo veas mas seguido.

Ahhh muchachada.

Pimpollo dijo...

Yo estudiaba odontología (aún estoy en baja temporal), y si, la facultad esta llena de tipos y tipas bien guap@s.

Générique dijo...

Pues ahora la obligada visital semestral al dentista tendrá que ser mensual (o quincenal si es posible).



¡Sonríe!

madmanmau dijo...

anaranjada? el pelirrojo de tu dentista? que extraños son los pelirrojos.........

Lorena Ceballos dijo...

Tssss... en donde dices que consultas?

Zombie Fan dijo...

:(

sirako dijo...

a mí se me hacen sexis todas las dentistas, pero mucho más las orejólogas... sí se llaman así ¿no?

Arthur Alan Gore dijo...

Quiero la mitad de tu forma de ver la vida... y sabes? tengo debilidad por las doctoras y científicas. Algo hay en las batas blancas que me perturba.

Evolet Cullen dijo...

y su numero???